Las redes españolas transportan más datos, pero ese crecimiento no se está convirtiendo automáticamente en más ingreso por cada acceso. Esta es una de las conclusiones empresariales más relevantes que deja el Barómetro Telco de Nae correspondiente al primer trimestre de 2026.
El mercado telco español comienza el año con más tráfico fijo y móvil, una migración sostenida hacia conexiones de mayor capacidad y un avance considerable de 5G. Al mismo tiempo, los ingresos medios por acceso permanecen relativamente estables y las fuentes de facturación se desplazan hacia terminales, infraestructura y servicios de compartición.
No es una contradicción menor. Cuando el consumo crece más deprisa que los ingresos asociados al servicio, los operadores tienen que revisar cómo monetizan la red, controlan sus costes y construyen una oferta que no dependa exclusivamente de vender más gigas o más velocidad.
Más consumo sin una mejora equivalente del ingreso
Según los datos recogidos por el barómetro, el tráfico de banda ancha móvil aumentó un 12,7%, mientras el fijo lo hizo un 7,8% tras los mínimos registrados en 2024. La red fija continúa soportando alrededor del 85% del tráfico total.
El consumo medio se sitúa en 356,04 GB mensuales por acceso fijo, frente a 14,88 GB en móvil. El informe también recoge un promedio de 15,9 GB mensuales para la banda ancha móvil en el apartado relativo a facturación, por lo que conviene no tratar ambas referencias como magnitudes necesariamente idénticas: pueden responder a universos o criterios de medición diferentes.
La capacidad contratada también aumenta. Las conexiones de 1 Gbps o más representan ya el 41% de los accesos, mientras el 60,36% se encuentra en velocidades de al menos 500 Mbps.
Sin embargo, el ingreso medio permanece relativamente estable. El acceso FTTH genera una media de 16,5 euros al mes y la banda ancha móvil, 6,6 euros mensuales.
El dato no demuestra por sí solo una caída general de la rentabilidad, porque faltan elementos como los costes de adquisición, mantenimiento, atención, red y comercialización. Sí muestra una presión evidente: se entrega más capacidad y se gestiona más tráfico sin que el ingreso unitario avance al mismo ritmo.
El tráfico 5G acelera y eleva la exigencia sobre la red
El tráfico móvil aumentó un 18% interanual. Dentro de ese volumen, las conexiones 5G ya representan el 22,96% y su tráfico creció un 54% respecto al año anterior.
Telefónica concentra el mayor peso de tráfico 5G entre los operadores analizados, con un 42,6%. Digi, por su parte, registra el consumo medio más elevado, cercano a 19,1 GB mensuales por cliente.
España alcanza las 40.362 estaciones base 5G, todavía por debajo de las 42.094 correspondientes a 3G y 3,5G. La infraestructura 4G sigue siendo la más extendida, con 64.508 estaciones.
Para un operador, el crecimiento de 5G no debería interpretarse únicamente como una oportunidad para anunciar mayor velocidad. También implica gestionar capacidad, acuerdos de acceso, cobertura, consumo energético y calidad de servicio. Si el cliente utiliza más datos pero paga prácticamente lo mismo, la eficiencia de la red adquiere todavía más importancia.
La cuestión comercial es igualmente relevante. Más capacidad no constituye por sí sola un producto diferencial cuando los competidores pueden ofrecer velocidades parecidas. El valor deberá construirse alrededor de la experiencia, la cobertura efectiva, la atención, la conectividad empresarial y servicios adicionales con margen.
La compartición de redes gana peso económico
El crecimiento del tráfico coincide con una mayor presencia de los modelos de compartición. Los ingresos por RAN sharing, es decir, por compartir elementos de la red de acceso radio, alcanzaron 447,65 millones de euros en 2025 después de cuatro años consecutivos de crecimiento.
La infraestructura pasiva también mantiene un peso considerable. Los ingresos asociados a canalizaciones llegaron a 148 millones de euros y los emplazamientos móviles se situaron en 878 millones. La fibra oscura alcanzó 219,35 millones, el valor más alto de la serie recogida, con Lyntia y Reintel entre las redes de mayor extensión representadas.
Estos datos reflejan una evolución estructural: el negocio telco no se limita al contrato que paga el usuario final. También se genera valor alquilando capacidad, compartiendo infraestructura, facilitando conectividad mayorista y poniendo activos de red a disposición de otros operadores.
Para operadores pequeños y medianos, este modelo puede reducir barreras de entrada y evitar despliegues difíciles de amortizar. Pero también crea dependencias que deben gestionarse. El precio mayorista, las condiciones de acceso, los compromisos de permanencia, la escalabilidad y los niveles de servicio pueden determinar si una oferta es rentable o solo competitiva en apariencia.
Digi altera el equilibrio entre los principales operadores
El trimestre también consolida el cambio competitivo protagonizado por Digi. El operador ocupa ya la tercera posición entre los principales proveedores fijos en un mercado que suma 18,02 millones de líneas FTTH.
Digi registró 176.000 altas netas NGA durante el trimestre. Telefónica añadió 31.000 y Vodafone España, 7.000, mientras MasOrange perdió 7.000. En móvil, Digi incorporó 312.000 líneas netas, frente a las 81.000 de Vodafone España y la pérdida de 48.000 de MasOrange.
Aunque el crecimiento de Digi sigue siendo elevado, el barómetro señala que se trata de su menor incremento en un primer trimestre durante los últimos tres años. Este matiz importa: el operador continúa ganando escala, pero será necesario observar si el ritmo se modera conforme aumenta su base de clientes y madura su despliegue.
La convergencia también avanza. Digi alcanza 2,8 líneas móviles por cada línea fija, una relación ligeramente superior al 2,7 de Telefónica. Además, el 98,6% de sus líneas móviles incorpora banda ancha móvil, frente al 87,3% atribuido a Telefónica y MasOrange.
En la red fija, Digi y Onivia añadieron conjuntamente alrededor de 600.000 hogares pasados durante el trimestre. Esto amplía el espacio comercial disponible, aunque un hogar pasado no equivale a un cliente. La rentabilidad dependerá de la ocupación real de la red y del coste de captar y conservar cada acceso.
La competencia ya no puede analizarse solo por cuota
El avance de Digi confirma que el precio sigue siendo una palanca muy poderosa, pero el mercado presenta más variables. Telefónica mantiene una posición destacada en capacidad mayorista, con 776,88 millones de euros de ingresos por circuitos alquilados en 2025. Su acceso mayorista de fibra, no obstante, se redujo en 33.000 líneas hasta los 3,69 millones.
También existen diferencias apreciables en la pérdida de clientes. En marzo, MasOrange presentó un índice de fuga del 10,2 por mil; Digi y Vodafone España, del 9,7 por mil; y Telefónica, del 4,6 por mil. La visión anualizada sitúa a Telefónica en el 4,79% y al resto de grandes operadores por encima del 10%.
Estas cifras sugieren que captar líneas no es suficiente. Un operador puede crecer con rapidez y, a la vez, soportar una rotación elevada. Cuando el mercado exige promociones agresivas y los ingresos por acceso permanecen contenidos, la retención tiene un efecto directo sobre los costes comerciales y el margen.
Qué significa para operadores y nuevos proyectos telco
El escenario deja varias implicaciones empresariales razonables:
- Más tráfico obliga a vigilar el coste unitario. El consumo creciente debe acompañarse de acuerdos de capacidad, interconexión e infraestructura que permitan conservar margen.
- La velocidad pierde fuerza como único argumento. Con la mayoría de accesos por encima de 500 Mbps, competir solo mediante más megas resulta cada vez menos diferenciador.
- La diversificación deja de ser opcional. Terminales, servicios gestionados, conectividad empresarial e infraestructura pueden complementar unos ingresos tradicionales contenidos.
- El mayorista facilita la entrada, pero condiciona el modelo. Lanzar un operador sin red propia es posible, aunque la rentabilidad depende de negociar correctamente costes, producto y escalabilidad.
- La convergencia mejora la vinculación si está bien diseñada. Integrar fijo y móvil puede elevar el valor del cliente, pero una oferta excesivamente descontada también puede trasladar la presión a todo el paquete.
Para un operador local, un ISP o una nueva marca, la conclusión no es que deba imitar la escala de los grandes grupos. Es más útil identificar dónde puede competir con ventaja: proximidad, soporte, especialización geográfica, servicios B2B, producto flexible o mejor experiencia de cliente.
Un mercado de más volumen y monetización más compleja
El mercado español transporta más tráfico, despliega más capacidad y profundiza en 5G. Pero el crecimiento del volumen no garantiza por sí solo un negocio mejor.
La señal realmente importante es el cambio en la estructura económica: el ingreso por acceso permanece contenido mientras aumentan la compartición, la fibra oscura, los circuitos y otras líneas complementarias. Los operadores que sepan combinar eficiencia de red, retención y diversificación estarán mejor posicionados que quienes sigan dependiendo únicamente del precio y la velocidad.
Si estás estudiando la creación de un operador o necesitas revisar la rentabilidad de uno existente, RED TELECOM puede ayudarte a analizar el modelo mayorista, la oferta y la estructura económica antes de tomar decisiones de crecimiento.
Fuentes
- Nae. Barómetro Telco: primer trimestre de 2026. 2026.
- Albarrán, C. El sector telco español inicia el año gestionando más tráfico y diversificando ingresos. Redes&Telecom, 17-09-2026.