La CNMC lanza consulta sobre el Registro de alias para combatir fraudes
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha iniciado una consulta pública con el objetivo de definir el funcionamiento del Registro de alias, una herramienta esencial en la lucha contra las estafas que utilizan mensajes fraudulentos. Estos mensajes, que pueden llegar a través de SMS, MMS o RCS y son conocidos como smishing, frecuentemente suplantan a entidades como empresas, bancos o administraciones públicas.
Este registro forma parte de un conjunto de medidas que se han implementado recientemente con el propósito de combatir las estafas por suplantación de identidad. Estas estafas son un fenómeno que ha crecido significativamente y pone en riesgo tanto la seguridad de los consumidores como la integridad de las instituciones legítimas.
¿Qué es un alias y por qué es importante?
En el contexto de las comunicaciones móviles, un alias es una designación alfanumérica que se utiliza como remitente en los mensajes que recibimos. Por ejemplo, en lugar de recibir un mensaje de un número telefónico, podríamos ver el nombre «Correos» o «Banco» como remitente. Esto es particularmente importante, ya que la mayoría de los usuarios suelen confiar en que estos mensajes provienen de fuentes legítimas. Sin embargo, los estafadores han aprendido a falsificar estos alias para hacerse pasar por entidades reconocidas, aumentando así el riesgo de que los usuarios sean víctimas de fraude.
Para mitigar este problema, la Orden ministerial establecida por la CNMC exige que los operadores de telecomunicaciones bloqueen todos los mensajes que utilicen alias que no estén inscritos oficialmente en el Registro de alias. Esto incluye aquellos alias que, aunque estén registrados, no hayan sido enviados por proveedores autorizados. Esta medida entrará en vigor en junio de 2026 y se espera que reduzca significativamente la cantidad de mensajes fraudulentos que llegan a los usuarios finales.
¿Para qué sirve esta consulta?
La consulta lanzada por la CNMC tiene como propósito principal recoger las opiniones y experiencias de los diferentes actores del sector, antes de establecer las instrucciones que regularán la solicitud de un alias, el funcionamiento del registro y los requisitos que se deberán cumplir. Es fundamental que el diseño del Registro de alias sea efectivo y práctico para prevenir el fraudulento uso de las comunicaciones móviles.
En este sentido, la consulta está estructurada en 24 preguntas, divididas en cuatro bloques temáticos que abordan los siguientes aspectos:
- El procedimiento para solicitar un alias.
- Cómo funcionará el registro y su relación con otros sistemas existentes.
- El diseño de la base de datos del registro.
- La transmisión de alias extranjeros a abonados en itinerancia internacional.
Obtener información del sector permitirá a la CNMC diseñar un sistema que no solo sea útil, sino que también sea efectivo en la lucha contra las estafas. Con este registro, se busca generar un entorno más seguro para el uso de las comunicaciones a través de dispositivos móviles.
¿Quién puede participar?
La consulta está abierta principalmente a operadores móviles, proveedores de servicios de mensajería y las empresas que utilizan alias alfanuméricos en sus comunicaciones con clientes. Sin embargo, también se ha extendido la invitación a otras organizaciones interesadas en el tema para que envíen sus comentarios y participen en el proceso de consulta. Su opinión es valiosa en la construcción de un sistema que se adapte a las necesidades de todos los involucrados.
Los interesados tienen la oportunidad de participar hasta el 30 de septiembre de 2025. Los comentarios y aportaciones pueden ser enviados a través del formulario habilitado en la web de la CNMC.
Conclusión: La creación de un Registro de alias obligatorio y regulado puede ser una medida eficaz para reducir las estafas que afectan a los usuarios a través de mensajes fraudulentos. Es esencial que todos los agentes involucrados colaboren y participen en este proceso consultivo para que se implemente un sistema robusto que proteja a los ciudadanos. A medida que avanzamos hacia una mayor digitalización y dependencia de la mensajería móvil, es crucial que se establezcan mecanismos que aseguren la integridad y legitimidad de las comunicaciones. Solo a través de esfuerzos conjuntos podremos enfrentar este desafío de una manera significativa y duradera.